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Depurar es empezar de cero

Ya estamos en otoño, las temperaturas bajan y nuestro cuerpo y sistema inmunitario empieza a notar los excesos del verano.

Todos los cambios de estación son un buen momento para depurar nuestro cuerpo de tóxicos y mejorar nuestro medio interno, fortaleciéndolo y mejorando su funcionamiento.

El síndrome premenstrual, las reglas dolorosas, las migrañas, el acné, el olor fuerte, la falta de concentración, el cansancio prolongado y los problemas en la piel tienen mucho que ver con el exceso de tóxicos en nuestro cuerpo. Por ello es importante ayudar a los principales órganos de limpieza de nuestro cuerpo: hígado y riñones.

Una dieta limpia y sana favorecerá la prevención y disminución de estos síntomas.

Por un lado es bueno que evitemos o reduzcamos el consumo de ciertos alimentos que generan sobrecarga; por otro, que introduzcamos o aumentemos los alimentos y plantas terapéuticas que favorecen la limpieza de nuestro cuerpo y compensan los pequeños excesos.

Es importante disminuir los alimentos de procedencia animal y sustituirlos por proteína vegetal como las legumbres, el seitán, el tofu, el tempeh, trigo sarraceno (que aporta energía y ayuda a calentar el organismo y a mejorar nuestra concentración).

Evitar el azúcar y los fritos. Apostar por endulzantes más saludables como el sirope de arroz, cocciones más saludables y aceites de 1ª presión en frío, de sésamo y salsa de soja o tamari.

Por supuesto debemos evitar el alcohol y el tabaco, y prescindir del café. El mundo de las infusiones nos aporta muchas propiedades terapéuticas y mejores beneficios: el té kukicha y bancha ayudan a eliminar toxinas.

En la macrobiótica y la nutrición oriental recomendamos limitar el consumo de los alimentos crudos, que son más yin y enfrían el cuerpo, haciéndonos más propensos a coger resfriados, sobretodo ahora que bajan las temperaturas. Las verduras más depurativas en estos casos son rábanos, nabos (daikon), endivias a la plancha, alcachofas, brócoli, apio, acelgas, entre otros.

La fruta en compota es una buena alternativa, mucho más digestiva y que no nos enfriará tanto.

Los caldos son una buena manera de aportar minerales a nuestro medio interno así como fortalecer el sistema inmunitario. Se recomienda tomar un bol de miso cada día (¡los japoneses llegan a tomar hasta 3 tazas al día!).

Es muy importante incluir una pequeña porción de algas en nuestros platos. Son las grandes olvidadas y nos aportan muchos beneficios: son un gran aporte de minerales y además, el ácido algénico que contienen ayuda a eliminar tóxicos y metales pesados.

No te olvides de tomar cereales integrales en cada comida: prueba el mijo, el cuscús, el bulgur, la polenta, la avena... ¡Recuerda que la mitad de tu plato debe ser a base de éstos cereales!

Otros alimentos que estimularán la depuración pueden ser: los germinados de alfalfa, los pickles (fermentado de verduras), la umeboshi y el kuzu, que ayudan a fortalecer el sistema digestivo y hepático.

Por último, pero no menos importante, acuérdate de practicar más ejercicio físico para depurar toxinas a través del sudor, aumenta el consumo de agua mineral y tómate tiempo para ti en la naturaleza, meditando, o practicando actividades que te ayuden a respirar mejor y a limpiarte no sólo de toxinas sino de pensamientos negativos y limitantes.