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MIMASA ifigen
Mugi miso
Hatcho miso
Kome miso
Genmai miso

Miso, digestivo y regulador del colesterol

La fermentación de la soja da lugar al miso, un alimento que favorece la digestión, es bajo en calorías y ayuda a reducir el colesterol.

El miso es un alimento obtenido de la fermentación de la soja, a veces conjuntamente con un cereal. En Japón existe una gran variedad de misos, resultado de siglos de tradiciones culturales y artesanales.

La combinación de las proteínas de la soja con las proteínas de arroz (blanco o integral) o de la cebada, origina una mayor concentración de aminoácidos complementarios y su mejor asimilación. Ello explica que la mayor parte de misos consumidos sean los producidos con alguno de los cereales citados, como el kome miso (con arroz blanco), el genmai miso (con arroz integral) y el mugi miso (con cebada). Asimismo, el miso contiene precisamente los aminoácidos que faltan en otros alimentos básicos (trigo, maíz, sésamo o incluso arroz), con lo cual el uso conjunto enriquece el organismo.

Beneficios nutritivos
El miso ayuda a la digestión y asimilación de otros alimentos gracias a cuatro agentes digestivos: enzimas naturales, lactobacilos, levaduras resistentes a la sal y a los mohos y otros microorganismos. Estos microorganismos, tras resistir largos períodos de fermentación, prosiguen su acción en los intestinos, donde desmenuzan o digieren proteínas complejas, hidratos de carbono o grasas, haciéndolas más asimilables. Además, estas bacterias impiden la proliferación de otras nocivas en el aparato digestivo, como demostraron, en 1972, los doctores Wang y Hesseltine, del Departamento de Agricultura de EE.UU*.

El miso contiene sólo un 5% de aceites naturales insaturados y carentes totalmente de colesterol. Estos aceites son ricos en lecitina y ácido linoleico, y precisamente ayudan a eliminar el colesterol y otros ácidos grasos del sistema circulatorio. El miso es muy bajo en calorías, por lo que resulta muy indicado en dietas de adelgazamiento.

Los productos vegetales suelen tener dosis bajas de Vitamina B-12, pero esto no ocurre en el caso del miso. Finalmente, el miso alcaliniza la sangre, condición ésta muy importante para que el cuerpo sea resistente a las enfermedades, tenga el sistema nervioso despierto, pero sin excitación, y no se experimente sensación de cansancio.

Por otra parte, se ha demostrado que el miso ayuda a eliminar los residuos de nicotina y de polución ambiental. A este respecto, conviene recordar que, cuando tuvo lugar la explosión de la bomba atómica de Nagasaki, el doctor Akizuki y sus colaboradores no sufrieron los efectos de la radioactividad, a pesar de haber estado trabajando durante dos años en un hospital, al cuidado de los afectados. Ello lo atribuyeron a haber tomado durante años sopa miso. Y efectivamente, en 1972, un grupo de científicos japoneses descubrieron que el miso contiene una sustancia, a la que denominaron Zybicolin, que absorbe y elimina los elementos radioactivos que invaden el cuerpo humano.*

MIMASA, de primera calidad
Cabe resaltar la importancia de los procesos de elaboración de los productos alimenticios que, como el miso, requieren una gran delicadeza. En el mercado se pueden encontrar misos fermentados unos pocos meses e incluso durante unos breves días, acelerando el proceso con la aportación de calor. Además, se añaden conservantes más cómodos que la pasteurización. Todo ello da como resultado un producto desnaturalizado y carente de las ricas propiedades del auténtico miso.

MIMASA, fiel a su norma, ofrece productos de primera calidad, de fermentación natural y sin aditivos de ninguna clase. De entre los muchos tipos de Miso, se ofrecen cuatro de larga tradición:

Kome miso. Miso con arroz blanco.

Genmai miso. Miso con arroz integral.

Mugi miso. Miso con cebada.

Hatcho miso. Miso de soja, sin cereal que lo acompañe.